Avalancha de nuevas plantaciones de viñedo en la Denominación de Origen Rueda

Viñedos de Rueda, la superficie cultivable se incrementa

En sólo dos años, la superficie de viñedos se incrementará en 3.500 hectáreas, mientras surgen las primeras voces que advierten de las repercusiones de un crecimiento desmesurado.

La Denominación de origen Rueda se consolida como la Denominación emergente de nuestro país. El apetito por el viñedo en esa zona vitivinícola ha disparado las plantaciones de este cultivo, que en dos años crecerá en cerca de 3.500 hectáreas, el de mayor intensidad conocido hasta el momento.

La expansión del viñedo en esta Denominación no es nueva. Durante los últimos años ha sido constante el crecimiento de su superficie debido al imparable aumento de ventas de sus afamados vinos blancos, pero ahora se ha convertido en una verdadera fiebre. Más información en la revista gratuita elEconomistaAgro.

Según los servicios técnicos de la Junta, entre 2016 y 2017, la superficie de viñedo crecerá entre 3.200 y 3.500 hectáreas, prácticamente el 70 por ciento de lo que ha crecido este cultivo en toda la Comunidad. A esa cantidad, habría que sumarle las 800 hectáreas que se incrementaron en 2015. A fecha de diciembre de 2015, la superficie inscrita en el Consejo Regulador era de 13.074 hectáreas, una cifra que alcanzará las 17.000 hectáreas en dos o tres años. Esto significa que cuando el viñedo entre en producción en ese plazo de tiempo, el volumen de uva se incrementará en 30 millones de kilos.

Lo más curioso es que el incremento de viñedo que se ha producido coincide en el tiempo con la implantación del sistema de autorizaciones, que sustituye a los antiguos derechos, y con el que se pretendía un aumento controlado del viñedo en la Unión Europea.

Este sistema fija tres vías para poder plantar viñedo. La fundamental es a través de nuevas autorizaciones, que derivan de un cupo que fija cada país, que puede ser hasta el 1 por ciento de la superficie total cada año. Cada denominación puede fijar luego una limitación a la hora del reparto de ese cupo y establecer un máximo de hectáreas. Pero además, existen otras dos vías. Una es la conversión de derechos no utilizados en manos de agricultores y Administraciones, y la otra es el “traslado de autorizaciones” de otras denominaciones de origen, en las que se arranca viñedo para replantarlo en la nueva.

En el primer año de aplicación, en 2016, Rueda no fijó ninguna limitación de superficie en el reparto del cupo ni restricciones a las otras dos vías de entrada, como sí hizo, por ejemplo, Rioja. De esta manera, el pasado año el Ministerio autorizó en Rueda 551 hectáreas de nuevas plantaciones, superficie a las que se han sumado en un volumen importante las derivadas de la conversión de derechos sin ejecutar y el traslado de autorizaciones de otras comunidades.

Freno de Castilla La Mancha

En este último caso, la cantidad de solicitudes de replantaciones por arranque ha sido tan importante que Comunidades como Castilla-La Mancha han intentado retrasarlo en la medida de lo posible. La fórmula utilizada ha sido la de exigir al menos un año de vendimia antes de permitir el arranque del viñedo que había cambiado de titularidad. En 2017, los servicios de la Junta calcula que vendrán entre 400 y 500 hectáreas por esta vía. En 2017, el nuevo Consejo Regulador sí fijó limitaciones a nuevas plantaciones -68 hectáreas- aunque no restricciones, por lo que el traslado de autorizaciones ha seguido abierta.

Actividad frenética en la plantación de viñedo

La actividad frenética de la plantación de viñedo es fácilmente detectable con un simple paseo por el campo, fundamentalmente en localidades en las que hasta ahora no había apenas actividad vitícola, como en el caso de Pollos. En otras, como Nava del Rey, se está recuperando a pasos agigantados una tradición vitívinicola tan antigua y renombrada como en Rueda.

La fiebre por la plantaciones ha llegado tanto a pequeños agricultores, como a grandes empresas bodegueras. En el primer caso se hinca viña en superficies de 10 a 20 hectáreas y en el segundo se habla de casos como el de una bodega que se ha fijado el objetivo de disponer de 600 nuevas hectáreas. En el sector no se ocultan los temores a las posibles consecuencias que este estirón puede tener en la denominación de origen. Los más pesimistas temen una caída de precios tanto en la uva como en el vino, aunque también hay quienes consideran que es un incremento asumible a medio plazo dada la creciente acogida que tienen estos caldos en el mercado.

Las preocupaciones de los bodegueros de Rueda

Un bodeguero reconocía su preocupación por el importante incremento de la producción que se tendrá que afrontar en un momento en el que el mercado interior está parado y el exterior crece muy poco. “Va a haber problemas”, asegura, aunque recuerda que “hace 10 años también hubo un incremento importante y se superó“.

Otro viticultor de la zona muestra su “preocupación por los picos que se van a producir. Hasta que lo absorba el mercado, los precios van a bajar. Para el viticultor asentado no tiene que haber problema, pero a algunos se les puede atragantar“, advierte.

Este viticultor subraya el enorme potencial económico que el vino supone para la comarca y el buen recorrido de los vinos de Rueda en el mercado, por lo que confía en que los incrementos de producción sean absorbidos en “seis o siete años”. En su opinión, sin embargo, “en el mercado hay espacio para hacer vinos de buena relación calidad-precio para las cadenas de distribución y para vinos de gama alta“. No obstante, no oculta su preocupación por las consecuencias que tendrán en la DO Rueda el hecho de que la nueva superficie llega de la mano de “agricultores, que no viticultores, que buscan en este cultivo una mayor rentabilidad”, ni el hecho de que a la escasez de tierras se une el que se está plantando en todo tipo de terrenos, algunos de ellos no precisamente los más adecuados, un aspecto en el que coinciden otros de los agentes del sector.

La fiebre por el viñedo está provocando que se plante en cualquier tipo de terreno.

Fuente: El Economista

2018-02-28T09:17:06+00:00